la biblia prohibe hablar con demonios



La razón principal por la que no se recomienda hablar con los demonios durante un proceso de liberación es porque puede ser peligroso y contraproducente. La interacción directa con entidades demoníacas puede exponer a la persona que realiza la liberación a riesgos espirituales y emocionales, así como a manipulaciones por parte de los mismos demonios.

En el caso de Jesús hablando con el endemoniado gadareno (también conocido como el endemoniado de Gerasa), es importante destacar que la situación fue única y que Jesús tenía pleno control sobre la situación. Él demostró su autoridad sobre los demonios al expulsarlos y liberar al hombre afectado. Sin embargo, esto no establece un precedente para que los cristianos se involucren en diálogos directos con demonios.

En lugar de hablar con los demonios, el enfoque bíblico para la liberación incluye el uso de la autoridad en el nombre de Jesús para expulsar a los demonios y liberar a las personas oprimidas. Este enfoque se basa en la enseñanza bíblica de confiar en la autoridad y el poder de Jesucristo para enfrentar y vencer las fuerzas espirituales malignas. 

Que entre ustedes no se encuentre nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni practique la adivinación, la hechicería, la magia negra, el espiritismo, la adivinación o la invocación de espíritus, ni sea médium, ni consulte a los muertos. El Señor aborrece a quienes practican esas cosas, y por causa de esas abominaciones el Señor tu Dios expulsará de delante de ti a esas naciones."

"La Biblia nos enseña a evitar prácticas como la adivinación, hechicería, espiritismo y la invocación de espíritus, que son consideradas abominables delante de Dios. En lugar de involucrarnos en estas actividades, debemos buscar a Dios y confiar en Él para nuestras vidas."



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