Hoy les contaré la historia de Olga Moskalyovadocx, la joven que contó a
su madre como un oso la devoraba.
Olga Moskalyovadocx, una estudiante de psicología, y su padrastro
Igor Tsyganenkov, salieron a pasar un día de campo, en las cercanías de Petropavlovsk, localidad situada en el este de
Siberia.
Allí. Los acampantes fueron sorprendidos por el ataque de un enorme oso,
que mató rápidamente a Igor, el padrastro, a quien ataco
imponiéndose sobre él, rompiéndole el cuello y golpeándole el cráneo.
Luego atacó a la joven. La cual persiguió unos 70 metros, hasta que la
alcanzó y la derribó. La osa decidió jugar un poco con Olga, esto le dio la
oportunidad, llamo a su madre por teléfono y le dijo, “Mamá, ¡el oso me está
comiendo! Mamá, es una agonía. Mamá, ¡ayuda!", gritó Olga en el teléfono. Su
madre, Tatiana Tsyganenkov, dijo que inicialmente pensó que su hija estaba
bromeando, pero pronto se dio cuenta de que había una lucha desesperada en
marcha, y que su hija estaba luchando por su vida. Aterrada, llamó a su
esposo, sin saber que este ya estaba muerto.
Una segunda llamada al teléfono de su madre, le informó que la osa se había ido, pero que momentos más tarde regreso, con sus tres crías, lo que asustó a un más a Olga, ya que sabía que la mama había vuelto para alimentar a sus crías con ella, y su padrastro ya fallecido, una madre impotente escuchaba desde el otro lado del teléfono como su hija era devorada viva. Los gritos de dolor de su hija, y los gruñidos de los osos comiendo carne y triturando huesos, hizo que Tatiana alertara a la policía, y familiares, para que acudieran a la ayuda. Olga gritaba desde la línea telefónica, mamá me están comiendo.
En su última llamada – casi una hora después de la primera – Olga sintió
que estaba al borde de la muerte.
Con los osos que al parecer la habían abandonado a morir,
dijo: ‘Mamá, no duele ya más. No siento el dolor. Perdóname por todo, te amo
tanto. La llamada se cortó y eso fue lo último que Tatiana escuchó de su
hija.
Media hora más tarde, el hermano de Igor Andrei llegó con la policía para encontrar a la osa madre todavía devorando su cuerpo. La malamente mutilada Olga había muerto.
Seis cazadores fueron enviados por los servicios de emergencia para matar a la osa y sus tres cachorros.